Megacolon es un término utilizado para describir un colon no funcional, flácido y muy dilatado. Esto normalmente se produce después del estreñimiento y la retención de heces crónicos, pero puede ser un problema de nacimiento. El megacolon en sí no es una enfermedad específica, pero normalmente provocará estreñimiento crónico grave (incapacidad de defecar), dado que las heces se retienen en el colon con un diámetro superior al que puede pasar a través de la pelvis. Las heces se hacen muy secas y duras, ya que el colon absorbe el agua. Puede ser necesaria la cirugía para tratar esta enfermedad, si se han agotado las posibilidades de tratamiento médico.

El megacolon se produce debido a la inercia colónica (obstrucción funcional) o a la obstrucción de la salida (obstrucción mecánica). En cada categoría, hay una serie de causas específicas. La causa más habitual de la inercia colónica es el megacolon idiopático (que significa que tiene una causa desconocida). El megacolon idiopático es una enfermedad de los gatos en la que el colon pierde su movilidad normal y se vuelve cada vez más grande. A medida que la enfermedad avanza, el gato pierde la capacidad para defecar. La causa más habitual de la obstrucción de la salida es una obstrucción provocada por fracturas pélvicas mal consolidadas, que interfieren con el conducto de salida de la pelvis e impiden el paso normal de las heces. Tumores, estenosis y hernias del recto/ano también pueden contribuir a presentar megacolon o estreñimiento.

Manifestaciones Clínicas

Los gatos afectados con megacolon idiopático tienen habitualmente 5–9 años. El diagnóstico de la enfermedad con frecuencia se produce mucho tiempo después de que el estreñimiento esté presente, especialmente en un hogar con varios gatos, o cuando los gatos hacen vida fuera y dentro de la casa. En estos casos, es posible que los propietarios no conozcan los hábitos intestinales normales de su gato.

Los gatos afectados por megacolon pueden mostrar los siguientes signos:

  • molestias abdominales
  • disminución del apetito
  • letargo
  • tenesmo (esfuerzo al defecar)

Las heces presentes en el colon son grandes y sólidas, y son fácilmente palpables (un veterinario puede notarlas fácilmente). Es importante que el veterinario haga un examen rectal para comprobar la presencia de viejas fracturas pélvicas colapsadas, tumores obstructivos o hernias situadas en el interior o exterior del colon o el recto.

Diagnóstico

El diagnóstico del megacolon se basa en los antecedentes y el examen físico, y se confirma con radiografías del abdomen. Las pruebas diagnósticas también deben incluir análisis de sangre, para descartar cualquier anomalía del metabolismo. Las radiografías pueden confirmar la presencia de un colon grande (figura 1) y pueden usarse para determinar si hay viejas fracturas pélvicas (figuras 2 y 3), tumores o deformidades de la columna. También es posible que deban usarse ecografías del abdomen, estudios con contraste de la parte inferior del tubo digestivo o colonoscopias, para determinar la causa de la enfermedad. El diagnóstico final de megacolon idiopático se hace al descartar todas las demás causas de estreñimiento.

Figura 1: Radiografía lateral del abdomen. La flecha apunta al colon sumamente agrandado lleno de heces.

Figura 2: Radiografía lateral de un paciente con fracturas pélvicas. Observe lo sumamente agrandado que está el colon.
Figura 3: Radiografía ventrodorsal que muestra una fractura pélvica desplazada (flecha) que ha colapsado el canal pélvico, provocando un megacolon.

Tratamiento

Tratamiento médico

En el caso del megacolon idiopático, el tratamiento inicial es médico. Estos gatos deben recibir una hidratación adecuada (líquidos intravenosos si están deshidratados), luego un enema y debe hacerse una retirada manual de las heces. Este caso siempre requiere anestesia general, dado que es muy doloroso para un gato que permanezca despierto. NUNCA intente administrar un enema a un gato en casa, salvo que lo indique el veterinario y NUNCA use un enema de fosfato Fleet de venta sin receta (enema infantil), que es tóxico para los gatos.

Una vez retiradas las heces, comienza el tratamiento médico. En el pasado, se recomendaba una dieta rica en fibra y laxantes formadores de masa como el metamucilo y pastillas de fibra, para intentar que el gato fuese más “regular”. Actualmente están contraindicados y pueden empeorar los signos. El mejor tratamiento médico incluye una dieta con pocos residuos (el veterinario puede recomendar dietas de venta con receta bajas en residuos) y medicamentos de venta con receta como la lactulosa y la cisaprida. La lactulosa es un purgante suave (ayuda a acelerar la defecación) y un ablandador de heces. La cisaprida estimula la motilidad del colon (propulsión). La dieta baja en residuos ayuda a estimular las células del colon sin aumentar la masa de heces. La mayor parte de los gatos responderán inicialmente a este tratamiento, pero algunos se volverán con el tiempo resistentes al tratamiento. Cuando el tratamiento médico ya no resulte eficaz, se recomienda una cirugía para extraer el colon agrandado.

Tratamiento quirúrgico

La cirugía se conoce como “colectomía subtotal” (eliminación de la mayor parte del colon, no de todo), aunque a veces se necesita una colectomía total (eliminación de todo el colon). Antes de la cirugía, posiblemente se comience con un tratamiento con antibióticos, debido a que el colon, que contiene heces, es la parte del intestino más cargada de bacterias. Los antibióticos ayudan a prevenir la infección bacteriana en la cirugía.

En la colectomía subtotal, se amputa todo el colon afectado y los dos extremos restantes se unen con sutura. La falta de eliminación de una parte afectada de intestino podría provocar la formación de una nueva zona de intestino dilatada, generando la reaparición de los signos clínicos de estreñimiento y estreñimiento crónico grave. La colectomía subtotal es un procedimiento quirúrgico difícil.

Los gatos con obstrucción pélvica después de un traumatismo pélvico pueden necesitar la eliminación de los huesos pélvicos anormales (ostectomía pélvica) para permitir el paso normal de las heces de nuevo. Lamentablemente, si el megacolon ha estado presente durante más de cuatro a seis meses, la dilatación y la pérdida de función pueden ser irreversibles. El colon no puede volver al funcionamiento normal después de este período de tiempo prolongado. Por tanto, la mayor parte de los gatos con fracturas pélvicas que obstaculizan también reciben tratamiento con la misma cirugía (colectomía subtotal).

Cuidado Posteriores y Evolución

Postoperatoriamente, con frecuencia continúa la administración de antibióticos y se vigila atentamente cualquier signo de infección en los gatos. Pueden producirse heces blandas y, ocasionalmente, diarrea durante los primeros meses después de la cirugía. Progresivamente, las heces van teniendo más consistencia, pero es raro que vuelvan a ser normales. Los gatos no son incontinentes después de una colectomía subtotal, pero pueden a veces dejar caer un pequeño trozo de heces en su camino de entrada o salida del arenero, dado que se están ajustando a su nueva vida después del estreñimiento. Se han informado casos de estreñimiento postoperatorio, pero es poco frecuente y habitualmente se trata con éxito con control médico. En ocasiones poco frecuentes, los gatos requieren una segunda cirugía, en caso de que no se retirase suficiente colon en la primera ocasión. La gran mayoría de los gatos tienen una excelente calidad de vida y no necesitan dietas ni medicamentos especiales.

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