Estudios demuestran que adoptar a un animal de compañía puede mejorar nuestra calidad de vida, pues nos proporcionan un aumento en la actividad física y una disminución en factores como la depresión y la ansiedad.

Con el pasar del tiempo, la ciencia ha demostrado que las personas pueden tener múltiples beneficios en la salud física y mental cuando deciden convertir a un perro en parte de su familia, y recientemente dos nuevos estudios sugieren que incluso éstos pueden llegar a reducir el riesgo de morir prematuramente.

Los hallazgos de dichos estudios fueron publicados en Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes, una revista de la American Heart Association.

El beneficio se asocia principalmente a personas que han sufrido ataques cardíacos o derrames cerebrales.

Tener un perro reduce el riesgo de muerte prematura

La investigación de los beneficios para la salud del mejor amigo del hombre se realizaron en base a datos del Registro Nacional de Pacientes Suecos, que contiene información de personas de entre 40 y 85 años que sufrieron ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares isquémicos entre enero de 2001 y diciembre de 2012.

Con base a lo anterior, se pudo determinar que las personas con perros en general experimentaron tasas más bajas de muerte.

El riesgo de muerte para los pacientes con ataque cardíaco que viven solos después de la hospitalización fue un 33% más bajo y un 15% más bajo para aquellos que viven con una pareja o un niño.

El riesgo de muerte para los pacientes con accidente cerebrovascular que viven solos después de la hospitalización fue un 27% menor y un 12% menor para los que viven con una pareja o un niño.

La razón podría deberse a un aumento en la actividad física y una disminución en la depresión y la ansiedad. Una persona con un perro puede hacer 30 minutos más de ejercicio al día que las personas que no lo tienen.

Además, los perros proporcionan compañía y afecto, logrando también un menor aislamiento social y más interacción con otras personas.

El Dr. Glenn N. Levine, MD, dijo lo siguiente a través de un comunicado de la American Heart Association:

“Si bien estos estudios no aleatorios no pueden ‘probar’ que adoptar o poseer un perro conduce directamente a una mortalidad reducida, estos hallazgos sólidos son ciertamente al menos sugestivos de esto”.

Por otra parte, una segunda revisión científica y metaanálisis sobre la compañía de un perro y las tasas de supervivencia respaldan la idea de que pueden reducir el riesgo de morir.

Los investigadores revisaron datos sobre 3.8 millones de pacientes tomados de otros 10 estudios, y obtuvieron como resultado que las personas con perros experimentaron un riesgo reducido de muerte del 24% por todas las causas; un 65% menos de riesgo de muerte después de un ataque al corazón; y un riesgo reducido de muerte del 31% debido a problemas cardiovasculares.

Según la doctora Caroline Kramer, profesora asistente de medicina en la Universidad de Toronto y endocrinóloga en Nueva York:

“Tener un perro se asoció con un mayor ejercicio físico, niveles más bajos de presión arterial y un mejor perfil de colesterol en informes anteriores”.

Kramer también afirma que como madre adoptiva de un perro su actividad física ha aumentado cada día, además éste ha llenado su rutina diaria de “alegría y amor incondicional”.

Según Center For Disease Control And Prevention (CDC), también resulta importante resaltar el papel de un animal de compañía en diversas etapas de nuestra vida.

CDC señaló:

“Influyen en el desarrollo social, emocional y cognitivo de los niños, promueven un estilo de vida activo e incluso han podido detectar convulsiones epilépticas o la presencia de ciertos tipos de cáncer”.

Fentes: American Heart Association, CDC, Notas de Mascotas

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