La artritis es muy común en los perros a medida que van envejeciendo, pero, no necesariamente les da a todos.

A los gatos les puede dar artritis también, pero, por lo general, es más raro. Muchas veces, el desarrollo de la artritis puede estar relacionado con ciertas condiciones hereditarias (displasia de caderas en perros de raza grande, por ejemplo), traumas como fracturas o rupturas de ligamentos (ligamento anterior cruzado de las rodillas, por ejemplo) o por problemas autoinmunes, o infecciones en coyunturas.

En los casos en que sabemos que hay una alta probabilidad de que la mascota desarrolle artritis, se pueden tomar algunas medidas que pueden ayudar a la calidad de vida de la mascota, pero no garantizan que no le vaya a dar en algún momento. Algunas de estas medidas incluyen asegurarse de que las mascotas estén en un peso adecuado, proveerles ejercicios de bajo impacto de forma rutinaria, darles suplementos de glucosamina y condroitina, entre otras. Existen medicamentos que pueden ayudar a aliviar la inflamación de coyunturas artríticas, pero éstos deben ser usados bajo la estricta supervisión de un médico veterinario, ya que su uso indiscriminado puede tener efectos secundarios adversos.

Si piensas que tu mascota puede tener artritis, debes llevarla a su médico veterinario de cabecera para que le haga una evaluación completa y decida qué es lo que más le conviene.

Fuente: Colegio de Médicos Veterinarios de PR