En este artículo vamos a tratar un tema delicado, como es la agresividad canina tras el nacimiento de una camada. Decimos delicado porque es habitual que los cuidadores se muestren muy ilusionados con la llegada de los cachorritos, lo que puede llevar a un exceso de atenciones que, a veces, tiene como resultado que la perra e esté agresiva después del parto.

Es muy importante entender que, por muy adorables que sean, salvo si surgen problemas, hay que limitarse a observar y proporcionar a la familia un ambiente tranquilo. Sigue leyendo y descubre con nosotros por qué tu perra está agresiva después del parto.

¿Cómo ayudar a una perra recién parida?

Las perras pasan por una gestación de unos dos meses de duración tras la que llega el momento del nacimiento. Normalmente, este discurre sin complicaciones y la perra es capaz de parir sola, sin ninguna ayuda. De igual manera, en general, estará preparada para encargarse de cortar los cordones umbilicales, ingerir las placentas y demás restos y limpiar a sus pequeños, que nacen con la conducta innata de acercarse hasta una mama e iniciar la lactancia. Esta se prolongará durante sus primeras semanas de vida.

Todas estas acciones van a desarrollarse sin más intervención humana que la de proporcionarles un lugar limpio, cálido y resguardado donde estar, así como agua y una alimentación adecuada para que la madre pueda producir leche y recuperarse. Solo si observamos que la perra abandona su camada, no come, tiene fiebre, etc., o los cachorros aparentan estar enfermos debemos intervenir y acudir al veterinario. Por lo tanto, nuestro papel es cubrir sus necesidades básicas y vigilar.

La tranquilidad es fundamental porque entre madre y cachorros deben circular hormonas como la oxitocina, que no puede segregarse en situaciones de estrés como el que les supone una manipulación excesiva. Además, aunque sea nuestra perra, su instinto le dicta, por encima de todo, que debe proteger a sus cachorros. De ahí que visitas excesivas, presencia de extraños o manoseos habituales sean un factor de estrés. Un manejo inadecuado puede explicar que una perra esté agresiva después del parto. Y hay que evitarlo, no solo porque puede llegar a gruñir y a morder, sino porque se vería comprometida la producción de leche.

Signos de estrés en la perra recién parida

Entendida la importancia de la tranquilidad para una crianza feliz, el estrés no solo puede manifestarse como que la perra esté agresiva después del parto. Algunos cuidadores no entienden e incluso les resulta gracioso si la perra esconde a sus cachorros, pero es otro signo de que no está cómoda en sus circunstancias actuales. Si traslada a su familia es porque siente que no está a salvo y, por ello, busca otro lugar. Esto, en ocasiones, llega a poner en peligro a los pequeños, por eso debemos evitarlo proporcionándoles la tranquilidad que todos necesitan. Las lobas presentan este mismo comportamiento.

Otros signos de estrés en una perra recién parida pueden ser la actitud agresiva, como hemos mencionado, ante visitas inesperadas o una manipulación excesiva de sus cachorros, nerviosismo e inquietud.

Siempre hay que partir de una conducta pasiva, es decir, como explicamos, tenemos que limitarnos a observar y, en función de la reacción de la perra, podemos tomarnos más o menos confianzas. Es normal que sintamos el impulso de acariciar y tomar en brazos a los recién nacidos, pero si la perra no nos deja acercarnos a sus cachorros hay que respetarlo y no forzar el contacto por las consecuencias que hemos explicado. En unas semanas los pequeños ya habrán crecido lo suficiente como para comenzar a interactuar con el entorno, lo que nos incluye a nosotros, y tendremos la posibilidad de acariciarlos, jugar, etc., ante la tranquilidad de su madre. Por eso, no debes preocuparte si, al inicio, tu perra no te deja tocar a sus cachorros.

Mi perra recién parida muerde

Mencionamos en este apartado el caso más preocupante si una perra está agresiva después del parto. Nos referimos a la situación en la que esta llega a morder. Dejando a la familia tranquila es posible prevenir esta reacción, lo que incluye no permitir el acceso a la paridera de otros animales con los que convive en el hogar, de ser el caso. Por muy buena relación que hayan tenido hasta el momento, el instinto de protección es más fuerte y puede empujarla a reaccionar con violencia si, por ejemplo, otro perro se acerca a la camada. En cualquier caso, tanto el gruñido como enseñar los dientes o, finalmente, morder, nos indican un estrés importante que debemos corregir de inmediato y, para ello, recordamos, debemos ceñirnos a observar.

¿Qué hago si mi perra está agresiva después del parto?

Recapitulando, para evitar problemas tras la llegada de una camada la familia debe estar instalada en un lugar tranquilo, alejado del tránsito del hogar y del contacto con otros animales, si los hubiere. El nido que les proporcionemos debe ser sencillo de limpiar, por ejemplo, disponiendo una capa superior de empapadores que pueden cambiarse con facilidad. Al principio, es normal que la perra no quiera separase de sus pequeños durante mucho tiempo. Por eso los paseos deben ser breves y será ella quien los vaya prolongando. Sobre todo, evitemos manipular a los cachorros y no permitamos visitas de extraños que perturben la tranquilidad de la familia. Respetemos las distancias que marca la perra.

Con estas medidas evitamos llegar a situaciones estresantes o violentas y, si ya hemos vivido alguna, no se repetirá. Por cierto, la perra puede mostrarse agresiva con sus cachorros según estos vayan creciendo. Así, no es extraño que les enseñe los dientes, les gruña o incluso llegue a marcarles el mordisco, por ejemplo, para evitar que mamen en el período de destete o que coman su comida. Forma parte de la educación de los perritos y no debemos interferir.

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